viernes, 26 de agosto de 2011

...tomo prestada la entrada de un blog que me encanta...

...hace tiempo leí la entrada de un blog que me pareció interesantísimo a parte de realista y tierno 100%...
Aprovechando que soy una mal educada y que digo toooodo lo que pienso con más o menos discrección, os diré que estoy totalmente de acuerdo con lo que esta bloguera escribe Educando a cuatro, así que...ahí va!

Cosas a tener en cuenta al visitar a una parturienta

Las normas sociales no escritas establecen que cuando un familiar, amiga, conocida, la hija de tu dentista, ha tenido un niño hay que ir a conocer al nuevo retoño.


Sin embargo en ningún sitio está escrito cuando, como y de qué manera hay que hacer esas visitas.

Lo más cómodo para estar seguros de no importunar es preguntar directamente a los futuros padres y más concretamente a la parturienta como quiere que lo hagamos.


Hoy en día es bastante habitual oír de boca de alguna futura mamá eso de “yo no quiero a nadie en la clínica” y hay que respetarlo sí o sí, por muchas ganas que tengas de conocer al nuevo miembro.


Si no te han dado instrucciones o la susodicha solo ha hecho un leve movimiento de hombros, acompañado de un “como quieras” poco convincentes ahí van un par de recomendaciones.

1. Si no te une con la parturienta un lazo de consanguinidad fuerte y directo evita ir al hospital. Entiende que es una situación feliz pero agotadora y cuanto más tiempo se disponga para recuperarse tranquila y relajadamente tanto la madre como el bebé, mejor.
2.     Si la relación es tan directa que es casi obligado ir al hospital no lo hagas nunca, nunca, pero nunca, nunca  el mismo día del parto (ahí siempre fracaso yo, que tengo una mala suerte…). Ha sido un día muy intenso en la que los tres estarán cansados y no tendrán ganas de atender a las visitas.
3.     No importa lleves ningún regalo ni detalle para la madre o el recién nacido. Es más, casi es mejor que no lleves nada y evitarás que el padre tenga que hacer varios viajes al coche cuando se vayan a casa para trasladar todos los regalos.
4.     No alargues la visita. Un cuarto de hora es más que suficiente para conocer al niño e interesarte por la salud de los dos. No es necesario que te quedes a cenar ni que le cuentes a tu amiga del alma lo que te ha dicho fulanita o como iba vestida menganita.
5.     ¡Ojo con el niño! Por muchas ganas que tengas de verle el color de los ojitos evita despertarlo si duerme, hablar fuerte demasiado cerca, que lo cojan demasiadas manos y… ¡cuidado con los flashes! Piensa que es delicado y que acaba de nacer.
6.     Atentos a los hermanos mayores. Por muy mono que sea el recién nacido, por mucha baba que se te caiga y demás si hay un hermanito mayor mirando también hay que tener algún gesto cariñoso con él y recordarle que no se ha vuelto transparente de repente.
Si lleváis un obsequio para el bebé, llevad una tontería para el mayor, aunque sea un chupachups.

 (Esto es algo que no suelen tener en cuenta las visitas y que crea más de un conflicto. Yo, cuando nació la niña número 2 metí en la bolsa de maternidad paquetitos con chorraditas varias, de esas de los chinos, y cuando alguien le traía un regalito a la hermanita le dábamos un paquetito al mayor. Eso, además de tenerlo entretenido en el hospital nos evitó enfados innecesarios y problemas de celos prematuros).

7.     Esto es más una petición particular que un consejo. Igual no todas las mamás están de acuerdo conmigo, aunque igual sí.
Después de cuatro partos no necesito saber a quien se parece mi bebé, si ha sacado mi boca, los mofletes de la abuela o las manos de primo lejano Rodolfo. 

Tengo más que comprobado que cada uno verá cosas diferentes en el mismo bebé, sobre todo las abuelas que se enzarzan en una lucha encarnizada por demostrar a alguien o a algo que se parece más a una familia que a la otra, aunque para eso tengan que remontarse a primos segundos lejanos a los que han visto dos veces pero que juran y perjuran que tiene la misma boca.

Yo no necesito saber eso, por lo menos no en el hospital.

8.     Si la visita la haces en su casa en vez de en la clínica pregunta siempre cual es el mejor momento para no alterar los horarios del recién llegado. No te ofendas si posponen o aplazan la cita y desde luego no te presentes sin avisar.
No estaría de más que sugirieses quedar en algún sitio cercano, quizás los padres agradecen poder salir un poco sin preocuparse de tener la casa impecable apta para las visitas, con la nevera llena de aprovisionamientos en vez de dedicarse por completo a su bebé.

 ¡Ah!  Y aquí también debe aplicarse el consejo nº 4.
9.     Es de buena educación preguntarle a la reciente mamá como se encuentra y como ha ido todo pero no lo es tanto hacer observaciones en cuanto al tamaño que se le ha quedado de la barriga o que “que mala cara tienes”. (A mi es que me pasa de todo).
10. Os dejo el número diez para aplicar cada una los consejos según vuestra experiencia o preferencias, que seguro que tenéis mucho que decir."

Visitad su blog! Dice cosas geniales.
Un carro de besos...

6 comentarios:

laura dijo...

Que razon madre mia!!
Lo anotare como los 10 mandamientos de visitas a maternidad.
Un besote enorme

Anónimo dijo...

jajajajaaja.
Paula me encantan los consejos, cuánta razón...con lo dolorida y desordenada q se estan esos primeros dias, y es cuando mas gente viene a casa..
menos mal q en el hospital pusieron los pases para entrar! benditos pases! con juanjo, q todavia no habia, empezaron las visitas a las 15:30 (me queria morir) y encima nos la conocia, eran amigas de mi suegra q no las habia visto en mi vida!!!
Me pasare por ese blog a ver q mas cuenta, desde luego esto me ha encantao...
Isa

La Chaquetita dijo...

Este post me ha parecido maravilloso, no lo habia leido, de lo mejor que he leido sobre el tema, en los últimos tiempos.

Y digo yo.......señores mios ¿ y esto hay que decirlo? Porque el mundo-mundial no se da cuenta que una mamá despues de tener un bebé necesita mucho descanso y tranquilidad. Que no estoy aquí porque voy para la feria, acabo de tener un bebé. Y sobre todo, sobre todo ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO TE PRESENTES SIN AVISAR !!!!! ¡PUES SI, HAY QUE PEDIR CITA!!!!¡LLAMA POR TELEFONO Y YA TE DIREMOS CUAL ES EL MEJOR MOMENTO!!!!(BUUFF)

Espero que todo vaya muy bien. Un abrazo.

La Abuela de Pía.....y Pepa dijo...

Vaaaaaaaaale!!está fenomenal,pero no es tan facil¿Que tal si nace tu bebé,nadie te visita y nadie te llama,por no molestar?Estoy de acuerdo encuanto al hospital 100x100,pero despues............Es agotador,y se de que hablo,pero es de agradecer que tus amigos quieran conocer a tu bebé y se interesen por un acontecimiento taaaaaaannnnnn bonito,eso si,"lo bueno si breve......
Visitare el blog,me pega que sea genial,jaja!!!

La mamá de Pía y Pepa dijo...

Si mama! Pero...un ratito!

Natalia dijo...

Jajajaj, dios mío, que razón tiene en todo. Eso de que haya gente que se te presente en casa a las 4 de la tarde recién llegados a casa, cuando estás hechada en la cama....
Desde el punto número 1 al 10 le doy la razón.

Besotes