...ya duermes tranquila, sin dolor, sin el sufrimiento que te causaba ver a los tuyos preocupados por tu bienestar incluso cuando el dolor estaba matandote por dentro, tú siempre con la sonrisa, con ganas de hacer cosas, con esas ganas de vivir que a todos nos tenía pasmados. Nunca una mala cara, siempre con una sonrisa. Dulce y amable hasta en tus horas más tristes. Una ESPOSA ejemplar, una MADRE especial y una AMIGA sensacional. Gracias por llegar un día a nuestra vida para no salir nunca más de ella, por tu valentía y lucha, por tu cariño y amistad, por tus sonrisas y tus palabras, tus detalles... qué suerte tiene el de ahí arriba por tenerte al lado. Un beso Maria Antonia, te queremos mucho.
Luis, Irene, Lara, Quique e Igor un beso enorme con un abrazo aún más grande. Allí donde esté tendrá la satisfacción de haberos tenido a todos con ella con ese cariño y esa dulzura que solo vosotros teneis y que a todos nos ha sorprendido siempre. Ella está orgullosa de vosotros así como todos lo estamos de ella.
Muak.